miércoles, 4 de diciembre de 2013

Muñeco Quitapenas

Estoy hecho de barro, con un alma de alambre y un corazón de cartón, si fuera un muñeco quitapenas, me contarías en silencio tus problemas. Y cada noche antes de irte a dormir yo guardaría tus tristezas.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, me darías un nombre gracioso y tendría entonces en mi poder tus secretos más recónditos. Mis ropas serian de colores y mostraría esperanza aunque a veces ya no quede nada. Mi rostro sería dibujado por la mano temblorosa de un artesano y mi relativa belleza sería el disfraz que utilizaría para aligerar tus penas.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, cada noche me dirías querida, con tus palabras confusas que fue de aquella persona que tu corazón entristece, querida de mi corazón estoy aquí contigo también para escuchar tus alegrías y servirte de confidente de tus palabras gastadas en la noche que se traga el día.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, serviría tus sueños en charolas de plata para que se los coma el astro celeste nocturno y se torne cada treinta días en una luna llena, son tres, seis o nueve, cantidades no importan, solo importa que a la mañana siguiente sonrías como si nada ha pasado.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, me abrazarías cada noche para que tus tristezas no devoren mi alma frágil, pues curaré tus penas, borraré tus sueños rotos y me los guardaré de la noche; para que a la mañana siguiente despiertes sin ninguna de ellas…   



P.D.: Para ti y punto.
P.D2.: Entrada No. 200

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