miércoles, 30 de enero de 2013

Audifonos Blancos

Sentada en un viejo escritorio de la biblioteca estaba ella.

Unos audífonos blancos que hacían juego con el suéter del mismo color, desde una distancia de 39 pasos se podía ver un corazón destrozado, una persona de aquellas que se preguntan si valdrá la pena vivir… Pecar de omisión o seguir con el temor a vivir de nuevo, un rostro de facciones finas, más bien con un contorno digno de un gran artista. Languidecida quizá un poco pálida también, pero ahí estaba la mujer que con un libro entre sus manos y una melodía que difícilmente sabría descifrar, leía atentamente…
Cruce la sala, camine por el pequeño pasillo y desde lejos, vi que ella veía algo, pensaba ideas o simplemente sabía que la miraba.
Ella sabia que iba a retratarla con palabras que no saben nada.