jueves, 20 de febrero de 2014

120 Horas

Se preguntaran acaso… ¿Es posible que suceda algo interesante en 120 horas?


La respuesta es sí. Puedes ir a un concierto de una banda que jamás te ha gustado; ser partícipe de una complicidad letal con un amigo de toda la vida, recibir el mensaje más triste pero más egoísta que solo a ti te alegrará; puedes llamar a casi  media noche solo para intentar dar consuelo a alguien que querías… ¿Cómo así alguien que querías?


Si alguien que en 120 horas se convirtió en eso que jamás se imaginaba; en quien por un momento pensaste que te permitiría darle una vuelta a su mundo; pensaste en quien menos te imaginas, caíste donde no pensabas hacerlo y fuiste tan estúpido para decir un ¡Te Quiero!


¡Despierta! Esto es demasiado perfecto para ser real en 120 horas te diste cuenta que pudieron haber sido el uno para el otro en una realidad alternativa, que cuando tu buscabas reencontrarte en un lejano lugar cerca del lago más hermoso del planeta; pasaba frente a ti un dolor de cabeza tan deseable, en 120 horas te diste cuenta un día lunes el por qué somos tan parecidos. ¡¿Por qué no nos conocimos antes?!


En 120 horas dices cosas estúpidas; en 120 horas te dañas a ti mismo y con consentimiento de acciones que sabías que tarde o temprano vendrían… En 120 horas te comen los malditos celos y quieres convertirte en un payaso ninja que sea capaz de defenderla. En 120 horas te sientas exactamente donde alguna vez mentiste sobre tu gusto por ella y en el mismo lugar brindas con un poco de bromelina en la boca para matar a todas esas infestantes mariposas que no deberían de existir. Debería catalogarse el dolor auto infligido como un delito mayor y a quien lo consiente como un maniático que debe permanecer encerrado… En 120 horas tu mundo da vuelta y en 120 horas mueres y vives en un espacio que no existe.


Estas 120 horas no son un elixir ni tampoco un veneno. Solo son 120 horas justas y equitativas para derrumbarte desde el cielo a la tierra.






P. D.: Si tan solo te hubiera conocido antes… Todo sería muy diferente.