lunes, 30 de diciembre de 2013

Fila en el Banco

Quien imaginaría que ir a un banco en un día como hoy iba a ser algo demasiado interesante y hasta cierto nivel reconfortante. Estaba haciendo fila para pagar las deudas que se comen el poco dinero que me quedan en los bolsillos, el banco estaba pasando un video de “Parkour” que es un tipo de arte acrobático, y así fácilmente perdí necesariamente 2 horas de mi vida en una fila que hubiera querido que siguiera; estaba próximo a tomar mi turno para pasar con la señorita que iba a atenderme…

En eso me indica con un gesto que afortunadamente me correspondía ir con ella, pero lo que más llama mi atención no fue su bonita apariencia o su sensual tono de voz, sino el pin que llevaba puesto en el lado izquierdo de su suéter; sin olvidar que estaba oyendo cierta canción que hace mucho no escuchaba y que me sorprendía el hecho que estuvieran pasándola en una estación de radio de mi ciudad, además en mi mente me daba gusto oírla cantando esa canción mientras engrapaba e imprimía mi comprobante de pago; pues hallar a alguien que conozca a ese grupo y más en un lugar tan formal como un banco era seguramente señal de que estaba soñando o que seguramente pude estar momentáneamente en una dimensión desconocida.

Señorita B.: ¿Caballero puedo ayudarle en algo más?

Yo: Si, perdone que le pregunte esto pero… ¿Qué radio escucha?

Señorita B.: No es ninguna radio, es mi reproductor de música el que estoy oyendo -mientras ella sonreía discretamente-.

Yo: Me gusta mucho la canción que oye.

Señorita B.: Gracias, por cierto es por eso que llevo este pin -señalando el que llevaba en su lado izquierdo-.


Y desde ese momento supe que posiblemente estaba soñando…


P. D.: Creo que esto fue un buen final para terminar este año. :')



miércoles, 25 de diciembre de 2013

Hemeroteca I

 
Esta entrada es algo apresurada pero quería compartirles unas fotos que tome a lo largo del año, no son nada de otra dimensión pero las dejo aquí quizá gusten o no eso es decisión de cada quien; aunque antes quiero mencionar que soy fanático de visitar la hemeroteca de mi país. ¿Y qué se puede encontrar en un montón de periódicos viejos? Pues eso el olor a libros viejos pero principalmente las historias viejas y las formas en que antes se redactaban las noticias de mi querido país, ver las fotos de antaño o pensar como era la vida de las personas de aquella época… En fin he sido en mis gustos algo anticuado quizá pero creo que cuando me toque pasar la mayor parte de mis días dentro de un hospital haciendo turnos, añorare los días en las que me sentaba en un cubículo con la luz tenue del salón donde una que otra alma se sienta a leer periódicos viejos y extrañar como mis ojos y mi nariz ya no podrán acercarse a las historias, esas que se contaron en el pasado. Aclaro puede ser que lo que vean será algo como llaman totalmente “Random” así que no intenten buscarle coherencia solo disfruten. Por cierto estas fotos fueron tomadas del periódico “El Imparcial” del año 1931, espero lo disfruten. :)
 
 
 









 
 
P.D.: Lo que añorare es el hecho que ya no existan maquinas Remington a Q. 5.00 para escribir en hojas ahí algún ataque de ingenio o locura.
 
 


jueves, 19 de diciembre de 2013

Breve

La noche despejada.

Un leve viento frio.

El desorden estelar.

Un cuerpo celeste reflector de luz.

Un día como hoy hace muchos años…

Y la flor más bella.

Te quiero mamá.



 

lunes, 16 de diciembre de 2013

En un mundo al revés

En un mundo al revés,
escribo las letras en dirección opuesta.
Mi derecha es en realidad mi otra derecha,
y caminar posiblemente sea igual que correr.
Con un chicle de sabor a mango mastico y mastico…
y más sabor le estoy hallando.
Puede ser que retroceder sea algo valeroso
pero avanzar sea algo de cobardes.
No he dicho aun que lo bueno sea malo,
como tampoco que lo acido sea amargo.
Dejo de respirar y sigo viviendo,
como vivir la realidad es más que todo vivir un sueño.


sábado, 14 de diciembre de 2013

¿Dónde habitaré?

Me pregunto ¿Dónde habitaré ahora?
En mi canción favorita,
En noches de luna llena,
En días nublados y lluviosos,
En el movimiento de alguien apresurado
En la paz de vivir viéndote a los ojos
En mis borradores que se acumulan
En mi última pintura incompleta
En un sueño de madrugada
En el humo de un expresso
En la mordida de aquella barra de chocolate
En cada día que planeo hablarte
En tu sonrisa sincera que se grabó en la tarde
En el abrazo después de una aburrida clase
En el vaho que dejas en la ventana de tu auto
En las excusas que algunas veces me has regalado
En las letras que tú escribías
En las palabras que salen cuando se juntan tus labios
En mi libro de rimas
En tu ausencia a la hora de salida
En la complicidad que no existe
En tu modo de reír de la vida
O Simplemente en donde el punto pone su fin.


P.D.: Ahí hay letras y mar.


jueves, 12 de diciembre de 2013

Muero


Cada día que pasa envejezco un poco más, quien sabe puede ser que estos últimos años en los que aparentemente he “vivido” no han sido más que una mímica de aquello que he anhelado en estos siglos de existencia.

Y muero, unas veces rápidamente otras veces le pongo freno a esto y lo hago lentamente, sin tiempo el cual es relativo, sin gracia la cual se acaba con mi desgaste, solo me queda un poco intacta mi esencia llamada alma.

Muero todos los días, unas veces con mis defectos otras veces con mis virtudes que no son nada perfectas, en este juego donde la eternidad no se apiada de volverme un igual, donde la mortalidad está al acecho de mis días.

Mi vida se desbarata bloque a bloque como el juego de Jenga, donde caere pronto; mi vida se acaba como el Mikado, con colores esta revuelta, con promesas que hasta yo he roto, con las ganas de vivir y no morir pronto.


P. D.: Muero igual que las palabras que no he entregado.


martes, 10 de diciembre de 2013

Soluciones simples



Tomar un café a sorbos y acompañarlo de versos,
para reparar un corazón que está roto.

Viajar en una hamaca y que el día pase,
para así atreverse a anestesiar el dolor.
 
Gritarle al vacío y que calle con una canción,
para que desaparezcan esas lágrimas de desesperación.

Evitar la monotonía de invocar aquello que se ha ido,
para esos monstruos llamados recuerdos.
 
Escribir historias y dibujar ilusiones tardías,
para lubricar los engranajes de una mente que ha perdido la razón.



domingo, 8 de diciembre de 2013

Me iré

Será mejor que tome mis cosas y me marche de aquí…
 
Hablo sencillamente en forma metafórica, donde me puedo librar de los pesos de la carne, donde hay dolor sin dolor, donde hay alegría sin alegría, donde no exista en la no existencia.
 
Iré al lugar habitado por letras, que se han convertido en un lamento ahogado con fantasías, y en las cuales se han apilado un cumulo de letras que tomaran a mis parpados para evitar que descarguen sus lágrimas.
 
Y poco a poco ahí disminuiré y me haré pequeño, sin las cosas que me consumen, con el equipaje vacío de memorias dañinas, y con la dosis adecuada de melancolía impregnada de recuerdos, en el universo alterno de los tiempos pasados del haber.
 
Me voy y decidiré alojarme entre puerta y puerta, mi única dirección para correspondencia será quizá el ayer y hoy, abriré las cortinas, me sentaré en el alfeizar de mi ventana… Y se me escapa una sonrisa ligera, la oscuridad ha sido sustituida por luz…


¿Y cómo es? No lo sé, seguramente lo descubriré.
 
 
P.D.: Felicidades :)

El sueño que conocí

En días como estos suelo mentir… Me asusta la capacidad casi natural con la que me es fácil reservar mis palabras, sentimientos y uno que otro cuento que se convierte en un borrador más, que quizá algún día vea la luz o solo se duerma para siempre en mi librera del olvido.
 
Voy a arriesgarme en este día siendo casi las 2 de la mañana a crecer entre sueños y pesadillas; cosa que a menudo sustituyo por infames Sueños Lucidos que un día aprendí a controlar por mi cuenta, aunque a pesar de disfrutarlos me pregunto si quien me lo enseño en realidad quería darme un regalo o solamente ¿Regalarme un castigo que me atormentara el resto de mis días?
 
Y es que ayer en la noche todavía me preguntaba ¿Será que solo he aprendido a mentir y mejor?
 
Ya que nadie se ha tomado la molestia entonces de responderme  comenzare a crear una lista de analogías sumada a la lista de cosas que tengo que olvidar, junto con el protocolo social que he desechado desde hace mucho en el bote de basura y así se lleven para siempre mis miedos que se revuelcan en esa basura que desde hace mucho debí sacar… ¡Oh por favor!
 
 
“La vida no es esta, no es ese sueño que
conocí de pequeño”
 
 

sábado, 7 de diciembre de 2013

Criando cuervos



Se tardo demasiado el sindicato de crianza de cuervos en darme un buen consejo; y resulta que no tengo seguro contra accidentes y mucho menos condiciones dignas de trabajo, en fin por si acaso no lo han oído, y como no quiero que pasen lo mismo que yo, les contare lo que no deberían hacer, quizá a eso deba el que deba yo agradecer el ser acreedor de una muy mala vista periférica (por no mencionar mi mala racha en otros asuntos) y que así me coma con la vista, cosas que debería dejar que otros ingieran como mis queridos cuervos que apenas los veo. Pero aun así después de todo he sido feliz. Así que:

Cría cuervos y te sacaran los ojos. .)

 

viernes, 6 de diciembre de 2013

¡No quiero dejarte!

¡No quiero dejarte!
 
Fue así como paso a mejor vida mi viejo aparato de rayos catódicos; que aunque últimamente ya no he utilizado, hubiera sido muy gentil se su parte que funcionara para probar el regalo (si es que se le puede decir así) ha algo que trae un numero de mala suerte (bueno eso dicen los mismos que lo fabricaron) y que para complicarme más la vida viene impreso y hasta grabado para no olvidarme que llevo un numero de mal augurio en entre mis pertenencias (eso dicen yo no lo creo)... Y terminaba así con un último grito que decía:
 
¡No quiero que mueras!
 
 

jueves, 5 de diciembre de 2013

Demasiadas expectativas

Me tarde déjenme pensarlo bien, mmmmmmmm…
 
 
Si, ya lo sé casi 4 años (no me salgan con supersticiones) en conseguir respuestas; a preguntas que jamás me hicieron, y buscarle explicación a las cosas que no las tienen simplemente por la vaga voluntad que tuve en estos años de locura y uno que otro ataque de cordura.
 
Voy a llamarte “AM” pues tuve el privilegio de recuperar por un momento la memoria y que se me viniera a la mente, cuando te vi con un cirio de “cera de abeja” y una túnica blanca con la cual juraría que te mirabas como un “ángel”.
 
Como es poco el tiempo que me regalé, ya que muchas veces malgasto lo relativo del tiempo en asuntos complicados para vivir, decidí entonces… Salir a dar una vuelta ahí en la oscuridad de un licor de café.
 
Cuando te vi con aquel traje que por cierto ya no era blanco, sino que de un color “azul con arena de playa blanca” me percate que ha pasado demasiado tiempo; pues el tiempo no espera, y menos a un pedazo de gente como yo. Si me aventuré a manchar por un momento mi conciencia no fue para escaparme de la realidad inaudita que disfruto; al contrario fue para ver si de una vez por todas lograbas entender que he preferido mantener ese toque llamado “esencia” que en tiempos como estos harían reír quizá a la gran mayoría de personas que conozco ya que es extraño disfrutar vivir en una realidad estúpidamente fantástica; pues han preferido rendirse a los placeres de las masas y a la subjetividad con que adoptan el capricho de sus modas.
 
Ahora siento decirte “AM” que distas mucho, mejor dicho muchísimo; de aquella mujer con aquel cirio y aspecto angelical, no soy yo el ser más perfecto para juzgarte, pero ¿A caso no es cierto que era divertido poner en tela de duda las conductas de las que antes nos reíamos? Oh mi amor (siempre quise decirte así) desde hace cuanto que no veía tus ojos café color retablo, labios rojo dulce, piel clara con matiz a rayos de sol, y la vista perdida entre la preocupación y la alegría.
 
Lloraré porque tenía demasiadas expectativas por ti, y me sentaré quizá en una banca lo más adelante posible para que así quizá recuerdes aquella silla sencilla barnizada magistralmente, en la cual tú te sentaba y desde la cual tú me mirabas. Me arrodillaré y le pediré a Dios para que no me haga llorar de nuevo enfrente de ti y quizá me pueda enviar aunque sea tarde aquella respuesta que siempre espere sobre lo que pensabas en realidad de mi (algo que no deje de pedirle desde que te conocí), si es que él quiere escucharme; pues estoy ennegrecido similar al color ceniza de aquellos miércoles de las 6 de la tarde; aunque me cueste creerle y tener fe pues esa forma extraña con la que me pinta el destino me hace pensar que he sido condenado, a vivir con esta esencia que precariamente ha logrado sobrevivir (y que no pienso dejarla morir).
 
Mi “AM” ya no eres la misma de ayer… Pero aun así puedo decir que te seguiré queriendo; amor de mis años tardíos…
 
 
P.D.: Querida bella...
 


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Muñeco Quitapenas

Estoy hecho de barro, con un alma de alambre y un corazón de cartón, si fuera un muñeco quitapenas, me contarías en silencio tus problemas. Y cada noche antes de irte a dormir yo guardaría tus tristezas.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, me darías un nombre gracioso y tendría entonces en mi poder tus secretos más recónditos. Mis ropas serian de colores y mostraría esperanza aunque a veces ya no quede nada. Mi rostro sería dibujado por la mano temblorosa de un artesano y mi relativa belleza sería el disfraz que utilizaría para aligerar tus penas.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, cada noche me dirías querida, con tus palabras confusas que fue de aquella persona que tu corazón entristece, querida de mi corazón estoy aquí contigo también para escuchar tus alegrías y servirte de confidente de tus palabras gastadas en la noche que se traga el día.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, serviría tus sueños en charolas de plata para que se los coma el astro celeste nocturno y se torne cada treinta días en una luna llena, son tres, seis o nueve, cantidades no importan, solo importa que a la mañana siguiente sonrías como si nada ha pasado.
 
Si fuera tu Muñeco Quitapenas, me abrazarías cada noche para que tus tristezas no devoren mi alma frágil, pues curaré tus penas, borraré tus sueños rotos y me los guardaré de la noche; para que a la mañana siguiente despiertes sin ninguna de ellas…   



P.D.: Para ti y punto.
P.D2.: Entrada No. 200

martes, 3 de diciembre de 2013

Sin fondos

Me he quedado sin fondos… Lo más obvio es que me refiera al tema de lo económico; no es eso, aunque si de consejos financieros se trata no soy la persona más indicada para darlos, pues tengo un mal crédito con la vida y los únicos depósitos que he recibido últimamente han sido la desesperación con que me aferro a las fantasías.

Y es que he me quedado sin fondos, supuse que mis panoramas llenos de perspectivas interesantes se han fugado, quizá porque las correas de zapatos con que ate mi locura se han roto y me he quedado con perspectivas grises y sin colores, ni los colores somnolientos de mis crayones pastel, ni el rechinar de cuerdas oxidadas de una guitarra, ni mi voz atroz que pide clemencia; han podido reinventar a las pocas letras enfermizas que escribí hace un par de días…

En fin esta es la última antesala que guardaré; esperando a no haberme sentado cuando la función recientemente concluía, pero me conformo con un asiento de última fila, esperando de una vez por todas, que mi último acto sea aplaudido por las manos de una persona.