martes, 28 de mayo de 2013

Chavito


Hace una semana estabas con nosotros quien iba a decir que dos lanzadas al corazón dentro de pocas horas te iban a llevar por siempre de este mundo… Eras solo un joven, que dentro de dos meses celebraría su mayoría de edad, siempre que estuvimos en el colegio pensabas que tenía un buen futuro, de forma extraña pero prometedora… Y heme aquí escribiendo un epitafio que sé, hubiera sido el perfecto discurso para ese día en el que te fuiste para  siempre… De forma extraña estas aquí solo como un recuerdo, como cuando llegábamos temprano al colegio y con los pocos que habían jugábamos a los electrizados, y cuando después fuimos cambiando luego a futbol y luego a juntarnos esporádicamente porque la Universidad nos tenía ocupados, ahora entiendo por qué llamabas, porque sabías que iba a ser la despedida, solo que sin despedidas, sin un Adiós, ni un hasta pronto… Solo fue la forma caprichosa de remorderme y decir porque nunca te comente de las cosas que hacía… Yo lo sé, pudiste haber sido de las pocas personas que entenderían ahora estaré más alerta a esas señales aunque sea tarde pero te recordaré… Como Bimbo o como Chavito… Qué más da ahora que ya no estas… Ahora se me venía a la mente cuando eras el único que sabía latín y podía cantarlo, fuiste grande “Chavito” hasta fuiste a las ultimas fronteras más recónditas haciendo uso de tu gran don estando en los coros de edificios emblemáticos… ¿Y así decías que no habías hecho mucho? Lo sé, siempre la Señorita Asturias nos hizo pensar en grande y tener altas expectativas, tan típico de nosotros… Chavito ahora ¿Quién estará cada Viernes Santo en las filas para saludarlo y que me diga “buen turno”? ¿Quién le dará a mi hermano ahora un cargo? ¿A quién veré cuando sean las tres de la mañana de cada frio Viernes Santo? ¿Con quién oiré la sentida melodía que sonaba en el templo mercedario? ¿Cuándo pasemos por el parque Morazán a quien le pediré que me avise cuando ya se vayan todos? ¿Quién será el que llore a mediodía en frente de la Catedral? Hay muchas preguntas y ninguna respuesta…
 
 
Estas palabras seguramente mi hermano las hubiera querido decir, pero las he dicho yo porque hubo a parte de una amistad una forma de ver las cosas muy diferente que a todos nos une…
 
 
Ahora ya no serás el que cargará a Jesús, ahora él te cargara a ti…
 
 
Porque cuando alguien muere, hay dos que botaran viriles lagrimas por un tercero…
Por aquel que ya no está.
 
 
 
 

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