domingo, 10 de marzo de 2013

Otoño

No es una simple y triste estación, ¡No lo es! Es la indiferencia y la Rutina, la mezcla mortal de un veneno letal. Colores monótonos, sincronía poco recurrente, que recuerdan que una vez existió un loco y su amor.
 
Tus llamadas se han acabado, tus cartas no las veo ya en mi buzón, se acabaron las tonterías por las que reíamos, ni siquiera quedo el deseo que nos unía, ya solo somos dos extraños conocidos. ¿Qué ha pasado bella, que no te veo? Aquí estoy pero no te siento. O más bien mi poca cordura me vuelve un total vacilante.
 
Es difícil estar juntos, y es que estoy en una situación difícil, Soy un solitario bien acompañado, se acabó, el Hechizo De Amor que unía a estas almas del vasto universo. Unos recién se encuentran y otros se acaban ya. No entiendo cómo es que el vacío existe y si tú eras mi entero camino del deseo. ¡He cruzado la galaxia y he llegado hasta aquí por nada! No juegues cruel... Amor no lo hagas…
 
El telón de las alegrías baja y anuncia que ya va a acabar la función, la Rutina fue la culpable total. Porque jamás me preocupe por el fuego mantener, las ideas se van como lo hacen los segundos que te tuve ayer. Seré tan cobarde que no puedo recuperarte, si el obscuro cielo se pone debería pedirle un solo instante… Alumbra con cometas el camino hacia nuestra pasión de cada tarde y devuélveme también esa alegría de antes… Vuelve, vuelve, vuelve…
 
Una día como Otoño se vuelven mis ganas un escombro, resigno este ente en completo abandono, la galantería de cada día no existe, ni el beso y abrazo cómplice de cada instante, no te quiero dejar y no lo hare, aunque no sepa cómo alegrarte como antes... Vuelan las aves como esas hojas que caen, se pierden en el naranja horizonte… Otoño de indiferencia, de frialdad e inclemencia, ¡Regresa por favor a la cálida mujer a ella con su bella inocencia!
 


 
 



Otoño
 
El pardo color de atardeceres
Reflejado en hojas de papel
¿Qué le ha pasado a la magia de Ayer?

 
No sé, pero Yo juro que la enfrasque
No sirve así iluso andante
Recuerda ella muere si no le das aire

 
Vientos veloces…
Torbellinos enormes
Fuego de antes nostalgia de amores

 
Vuela cardenal indiferente
Aquellos aromas de mil flores
Se pierden en aquel antaño orden

 
Versos de ayer sacuden tu nombre
Estremecen los cielos y rompen un odre
Que se vacía sin el bello horizonte

 
Se estremecen los cielos
Y escribo en un lecho del mar
¡Aquí estuvieron Tú y Mi amar!

 
Tu silencio hiere como daga
Envenenadas están nuestras almas
Pero ninguno de ellos se aleja de la mortal arma

 
¿Que hemos hecho?
Solo amar derecho como rutina de cada mañana
La forma absurda que parecía velada

 
Se oyen las risas, de las bestias ariscas
Se burlan de esta pasión que fue consumada
Era de tontos pensar que eso no fue nada

 
Vientos del Norte y del Sur
Chocan hacia una estruendosa batalla
Nosotros fuimos sus víctimas de todas sus fallas

 
Y estoico intento recuperarte…
Déjame cielo sacarte de las frías aguas
Olvídalo ángel que ya es de madrugada… No existe nada…
 
 
 
 
 
 
 
Autor:
Marco León
 
 
 
 
 
 
 
 
 
P. D.: Ese momento de silencio vacío...
 
 
Ese viento que anuncia frio...




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