lunes, 11 de marzo de 2013

Invierno

Estación que vive felizmente triste. Son los surcos del ayer que dejamos mezclados de agua y escarcha fría. Así es el Invierno que se queda como esperándonos a la deriva, en lo profundo de nuestras almas.
 
El placer de tus miradas, las ganas de tus palabras, todo eso… ¡Al final de todo Ya No Existen! ¿Qué fue de aquella felicidad primera? No queda ya nada. Ni siquiera Tú, ni el olor de aquel perfume de tu cabello. Te has muerto para mí, no así el tormento de tu recuerdo, en el cual vivo feliz pero con el cual rompo el silencio… ¿A dónde te has ido?
 
Ni tú ni yo estamos juntos. Te has ido para siempre. La aventura nuestra duro lo suficiente para extrañarte. Solo el frio que me llega hasta los huesos, el desorden que a mi alma dejaste, fuiste vil o yo fui quien fue el mortal incapaz de amarte. Por ahora el Telón se cierra y se vuelve todo obscuro, el próximo acto es incierto…  Si habrá pero de algo estoy seguro que si nos darán, las entradas que compramos pero sin el reembolso de las emociones que hubieron de más.
 
Lluvia cae y no para robarme lágrimas, sino para acompañarme. Pues su murmullo fresco solo me reconforta cuando ahora no te tengo. La inquilina más fiel anuncia ya su llegada… Soledad has venido a mi casa, siéntate y acompáñame de nuevo en mis mañanas.
 
Invierno hemos acabado, te llevaste lo que yo más anhelaba, Cruel destino de aquellos que no buscan el Alba. El blanco y negro el luto de tus colores en cada mañana. Porque eres la noche vestida de día, la que roba las almas de aquellos que se acostumbran a las historias vanas. Invierno… ¡Vete!... ¡Y regrésame a quien amaba!










 
 
Invierno
 
La estación que usa un manto gris
Para cubrirse de vergüenza este triste matiz
Una última gota… que detiene sin sufrir

 
Añoranza de una flor que se marchita
Del albor de días que hipnotizan
Sera posible recordar tus manías, vida

 
Son dos seres que no se conocen
Son completos extraños que fueron voraces
Se comieron el Amor sin necesidad de ya amarse

 
Ahora una triste velada es tan templada
No hay más que tontas danzas
De quisquillosa risa que fue en un tiempo amigas

 
¡Y comienza a llover!
Y los cielos de un completo luto
Su aliento ya es algo corrupto

 
Una Canción que solo silencio produce
Sus matices y voces no son más que cruces
Que marcan el epitafio de un engaño de luces

 
Sobre mis pies ya solo hielo
Sobre mis labios solo quedo el muérdago
Pero sobre este Corazón…  ¡Se obscurece más el Cielo!

 
Y camina descalzo a rabietas
Me tomo las ganas y las guardo en la hiedra
Pues solo así una banca ya vieja  y peligrosa queda

 
NI con tu manto Blanco
Invierno puedes aceptarlo
Pues escondes ahí tú mortal engaño

 
Reza toda la naturaleza conmocionada
Viva o muerta lo que de ella quedaba
Una rosa marchita me roba la mirada

 
Incrédulas las hadas de la sinfonía helada
Fueron las que un día nos cantaban
Amanecer de placeres al abismo paraba

 
Ahora déjame envolverte en hojas secas de antaño
Amor de Estaciones, que fuiste un encanto
Querida mía y así te iras para siempre… ¡Mi Vida Mía!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Autor:
Marco León
 
 
 
 
P. D.: Invierno inspiración de un abismo...
Un silencio eterno...
 
 


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