viernes, 27 de marzo de 2015

Para Ti: Mandm

Para Ti:
Hola, si algún día vuelves a pasar por aquí, debo decirte que desde que empieces a leer esto, y conforme avancemos juntos, mi meta es que sepas lo siguiente: ¡Que te quiero! Y lo importante que eres para mí. Quizá te preguntes ahora muchas cosas, y tienes toda la razón, de por qué nunca te hable más seguido, y no es porque tuviera miedo de que me comieras, como tú me dijiste, ni tampoco que te tema, en absoluto ninguna idea extravagante que venga ahora a tu mente, ninguna de ellas es, o bueno eso es lo que quisiera que sepas y sientas, por favor no te desesperes, sigue leyendo.
 
Mi querida amiga, no sé ni cómo decirte esto, pero la verdad, si pudiera resumir en una palabra por qué tartamudeaba tanto cuando te veía, es porque me traías… ¡Loco! Si en efecto, espero me creas, pero sentía que cuando te veía por ahí caminando, una corriente eléctrica me corría por todo el cuerpo, y apenas lograba articular palabra, para decirte algo, que no sea un simple ¿hola? o un ¿cómo estás? 
 
¿Sabes algo? Hiciste que mi existencia, saliera completamente de lo rutinario, y eso que sin conocerte, solo sabiendo que detrás de un pseudónimo como “Mandm” ya me había enamorado de tus letras, o del idilio emocionante de saber, que detrás de una ventana se escondía alguien como tú. Hasta el día de hoy me pregunto… ¿Existe una explicación lógica para entender por qué razón nos conocimos de una manera tan magnífica? A veces pienso que podría escribirse una bonita historia y otras  veces a tientas, me imagino tantas cosas que pudiera decirte, sobre lo que pienso de ti, sobre lo que sentí, y sobre lo que espero de todo esto. Pero el día que supe quien eras, y te conocí en persona, me lo creas o me lo creas, pensé en algo: Tú eres ella.
 
Mi querida “Mujer de Blanco” gracias por haberte cruzado en mi camino, por haber compartido esas pocas palabras que pudiste conmigo, pero que aún pienso y guardo, como algo que nadie jamás, podrá volver a hacer, porque eres tú alguien genial, fuera de este mundo, y si pudiera haberte conocido mucho mejor, o mejor dicho, hubiera hecho las cosas de forma diferente, quizá te habría dicho tantas cosas, que aunque entre lágrimas te las diría, serían tan sinceras, y sabrías todo, todo lo que pienso de ti…
 
Niña, linda, gracias por lo que fuiste, espero que si alguna vez pueda cruzarme de nuevo en tu camino, llegue yo a decirte con toda mi alma y todas mis fuerzas, lo maravillosa y bella, que eres… Te quiero.
 
Con toda mi alma, a mi escritora, a quien siempre leo, y a quien conocí alguna vez en medio de algunos pasillos… Mandm.


P. D.: Porque tú me aguantas tanta cursilería...

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